miércoles, 30 de enero de 2013

Fragmentos de Papías


Fragmentos de Papías

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Papías de Hierápolis

Papías de Hierápolis



Biografía
Eusebio de Cesarea dice que fue obispo de Hierápolis, Frigia (Asia Menor) y san Ireneo de Lyon que fue "oyente de Juan, compañero de Policarpo de Esmirna, varón antiguo"; uno, sin duda, de los que integraban el grupo de los denominados "presbíteros asiáticos" de los que habla el obispo de Lyon. La vida de Papías fue paralela con la de Policarpo, aunque es poco probable que alcanzase la edad del obispo de Esmirna. Murió, a lo que parece, hacia el 150. En algunas obras le trata de mártir, si bien en unos casos se corresponde con errores de identificación, y en otros la información no es suficiente.
El prestigio de Papías fue grande en la Antigüedad, siendo tenido en gran estima por san Ireneo. En cambio, Eusebio no parece compartir esta estima, llegando a decir que Papías fue "un varón de mediocre inteligencia, como demuestran sus libros" (Hist. Ecl. III,39,13); pone además en tela de juicio el hecho de que fuese auditor directo del apóstol Juan: después de haber seguido en su Crónica el parecer de san Ireneo y de san Jerónimo, se aparta de éstos en su Historia, fundando su opinión en las primeras palabras de la obra de Paupías (III,39,2); según el obispo cesariense, Papías no fue discípulo de Juan el Evangelista, sino de Juan el Presbítero. No parece avalar el parecer de Eusebio el hecho de la doctrina quiliasta de Papías se explicaría fácilmente en un discípulo directo de Juan Evangelista. El deseo de desacreditar al milenarismo por parte de algunos ya desde la Antigüedad explicaría la forma en que Eusebio de Cesarea lo trata en su "Historia Eclesiástica". Pero, como registra la historia, milenaristas fueron la mayoría, si no todos, los Padres de la Iglesia primitiva.
EscritosSiendo ya obispo de Hierápolis, Papías escribió un tratado en cinco libros titulado Explicación de los Dichos del Señor. Esta obra fue compuesta hacia el 130, según resulta de la referencia que en ella se hace al gobierno de Adriano (fragmento XI). Bardenhewer fija la composición entre los años 117 y 139, Adolf von Harnack entre el 140 y 160, Batiffol hacia 150. Es una de las primeras exégesis de los dichos (logias) de Jesús de Nazaret. Como fuentes utiliza el autor los evangelios de Mateo, Marcos y Juan y, además, las enseñanzas orales de los familiares de los apóstoles y tal vez los testimonios de las hijas del apóstol Felipe, que vivían en Hierápolis. El conjunto de su obra se perdió, y sólo quedaron fragmentos del prefacio, citados por Eusebio, lo que dificulta enormemente un análisis con cierto rigor de la obra.
En el prefacio de su obra resume Papías el fin que pretende:
No dudaré en ofrecerte, ordenadas juntamente con mis interpretaciones, cuantas noticias un día aprendí y grabé bien en mi memoria, seguro como estoy de su verdad. Porque no me complacía yo, como hacen la mayor parte, en los que mucho hablan, sino en los que dicen la verdad; ni en los que recuerdan mandamientos ajenos, sino en los que recuerdan los que fueron mandados por el Señor a nuestra fe y proceden de la verdad misma. Y si se daba el caso de venir alguno de los que habían seguido a los ancianos, yo trataba de discernir los discursos de los ancianos: qué había dicho Andrés, qué Pedro, qué Felipe, qué Tomás o Santiago, o qué Juan o Mateo o cualquier otro de los discípulos del Señor; igualmente, lo que dice Aristión y el anciano Juan, discípulos del Señor. Porque no pensaba yo que los libros pudieran serme de tanto provecho como lo que viene de la palabra viva y permanente
(Eusebio, Hist. Ecl. III, 39,3-4)
En esta obra, Papías no sólo explica el sentido de las palabras de Cristo y narra también relatos de su vida, tomados de los evangelios, sino que añade otras, e incluso presenta historias maravillosas, que dice que le llegaron por vía de transmisión oral. De estos escritos de Papías que tuvieron en sus manos Ireneo de Lyon, Eusebio de Cesarea, Felipe de Side y Andrés de Cesárea, quedan pequeños fragmentos, recogidos casi todos ellos por el obispo de Cesarea en su Historia Eclesiástica.
DoctrinaEntre los fragmentos que Eusebio nos ha transmitido de la obra de Papías se encuentran dos observaciones sobre los dos primeros evangelios que arrojan luz sobre su origen. Con respecto al evangelio de Marcos, dice Papías:
El anciano decía también lo siguiente: Marcos, que fue el intérprete de Pedro, puso puntualmente por escrito, aunque no con orden, cuantas cosas recordó referentes a los dichos y hechos del Señor. Porque ni había oído al Señor ni le había seguido, sino que más tarde, como dije, siguió a Pedro, quien daba sus instrucciones según sus necesidades, pero no como quien compone una ordenación de las sentencias del Señor. De suerte que en nada faltó Marcos, poniendo por escrito algunas de aquellas cosas, tal como las recordaba. Porque en una sola cosa puso cuidado: en no omitir nada de lo que había oído y en no mentir absolutamente en ellas
(Eusebio, Hist. Ecl. III,39,15)
Por lo que se refiere al evangelio de Mateo, Eusebio cita estas palabras de Papías: "Mateo ordenó en lengua hebrea los dichos del Señor y cada uno las interpretó [tradujo] conforme a su capacidad" (Hist. Ecl. III,39,16). Esta afirmación prueba que en tiempos de Papías la obra original de Mateo ya había conocido algunas traducciones, entre ellas, es lógico suponerlo, la griega. Estas traducciones no hay por qué pensar que fuesen auténticas versiones escritas; es más, el tenor de la frase de Papías hace suponer, por el contrario, que se trataba de versiones orales, en lengua vernácula, de las perícopas contenidas en el evangelio.
Otro de los fragmentos del obispo de Hierápolis, el del prefacio de su obra ya citado, suscita una cuestión no resuelta hasta ahora unánimemente por los investigadores: la identificación de los dos Juanes, nombrados por él entre los garantes de la ortodoxia de su doctrina: Juan el Apóstol y Juan el Presbítero. Queda por determinar si son dos o uno, porque los equipara incluso a la autoridad del testimonio doctrinal. Sin embargo, no es necesario que se se vea la presencia de dos hombres diferentes de nombre Juan. Juan el Apóstol obviamente era un anciano (presbítero) de la Iglesia primitiva. Y después de haber sufrido prisión en la isla de Patmos, la tradición es unánime en decir que el apóstol se estableció en Éfeso, desde donde todavía se menciona que hacía algunos viajes de predicación y donde habría escrito no solamente su Apocalipsis ("Revelación"), sino también el evangelio que lleva su nombre.
Otros fragmentos de la obra de Papías contienen leyendas e historias, más o menos fabulosas. El hecho de no contar con la obra de Papías en la actualidad hace difícil determinar si lo que se dice que escribió realmente lo escribió o si se trata de citas tomadas fuera de su contexto. Eso hace que se mantenga la controversia en cuanto a la enseñanza y doctrina de este hombre que fue una figura muy importante en la Iglesia de su tiempo, al grado que Ireneo de Lyon lo cita como autoritativo para temas como el reinado milenario de Cristo sobre la Tierra.
Y así por el estilo, inserta Papías otros relatos como llegados a él por tradición oral, lo mismo que algunas enseñanzas suyas y algunas otras cosas que tienen aún mayores visos de fábula. Entre esas fábulas hay que contar no sé qué milenio de años que dice ha de venir después de la resurrección de entre los muertos y que el reino de Cristo se ha de establecer corporalmente en esta tierra nuestra; opinión que tuvo, a lo que creo, por haber interpretado mal Papías las explicaciones de los Apóstoles y no haber visto el sentido de lo que ellos decían místicamente en ejemplos... [y otras narraciones] que tienen aún mayores visos de fábula
Eusebio
Son leyendas del fin de Judas, el asesinato de Juan, hermano de Santiago, perpetrado por los judíos y también lo que él había oído decir a las hijas de Felipe, que residían en Hierápolis; según dice, le hablaron de los milagros que habían sucedido en sus días: de la resurrección de la madre de Manaimo y de la historia del justo Barsabás, que se tragó una porción de veneno sin experimentar efecto alguno. No obstante, como ya se ha dicho más arriba, la atribución del texto a Papías es discutida.
Juicio críticoPapías es uno de los personajes más discutidos de la antigüedad cristiana, a pesar de que sólo nos han llegado pequeños fragmentos de su obra o tal vez por eso mismo. Desde Eusebio ya sus relaciones con el apóstol Juan y su testimonio acerca de los evangelios de Marcos y Mateo, son objeto permanente de estudios críticos; algo análogo sucede con su milenarismo. Por eso, no resulta fácil valorar en su justa medida a Papías.
Aparece como un autor un tanto confuso, a pesar de su deseo de informarse de la verdad y pese a su celo por beber en las más genuinas fuentes de la tradición. Pero lo que hace importante la obra de Papías y notabilísima su contribución a la historia del dogma cristiano: el testimonio que nos brinda sobre la transmisión de la enseñanza oral de los discípulos de los apóstoles y su conservación en los evangelios.

sábado, 26 de enero de 2013

Sergio Simoes - Bosquejos de Sermones 1º

Bosquejos de Sermones 1º
Sergio Simoes
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Sergio Simoes -Datos Biograficos

Sergio Simoes

Nacimiento: Venezuela
Profesión: Ingeniero tecnico mecánico
Seguidor de Cristo desde los 11 años de edad, cuando Él perdonó mis pecados: pasados presentes y futuros.
Anuncio y practico las enseñanzas bíblicas.
Creo y defiendo la sana doctrina anunciada por los Apóstoles y evangelistas.
Y espero con espectación la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo.

Jorge Muller. Biografía Recopilación

BIOGRAFIA
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JORGE MULLER
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Recopilación de escritos sobre la vida de este gran hombre de fe.
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Jorge Müller - Biografía



Jorge Müller

Alejado de cualquier idea de compromiso con Dios, creció lejos de éste. Aconsejado por su padre y con la idea de obtener una profesión cómoda y rentable, estudió en el Seminario de Teología. Quería ser ministro, aunque no había conocido de un encuentro personal con el Señor. Su gusto por el estudio lo llevó a destacarse. Tenía gran facilidad para aprender idiomas, por lo que llegó a manejar varias lenguas, incluyendo griego, latín y hebreo.
Cierta vez, cuando tenía cerca de veinte años, asistió a una reunión "informal" en donde algunas personas se juntaban para leer la
Biblia, charlar y orar. Esta forma de encuentro le llamó poderosamente la atención, sobre todo el hecho de que los asistentes oraran de rodillas.
Ese mismo día marcó un antes y un después en la vida de Müller.
Jorge Müller, aquel que había estudiado sobre Dios sin conocerlo, había encontrado el camino de la relación personal con el Creador.
La búsqueda de Dios a través de la oración lo llevó por rumbos insospechados para él. Sus propios compañeros de Seminario comenzaron a burlarse del interés real en las cosas divinas que mostraba . Se cuenta que cuando su padre se enteró de la "conversión" de Müller, se disgustó en gran manera.
Su primer proyecto ahora era terminar el Seminario para dedicar su vida a Dios. Había planeado viajar por Europa predicando el Evangelio en las comunidades judías.
Su mentor, el profesor Dr. Tholuck, le aconsejó completar su capacitación misionera en Londres, antes de lanzarse al trabajo a pleno. Gracias a que fuera declarado físicamente incapaz, pudo evitar enrolarse en el servicio militar prusiano lo que hubiera impedido su viaje.
Una vez instalado en Londres, su vida profundizaría en la relación personal con Dios. Con la misma devoción y fuerza que ponía en el estudio de la Palabra de Dios y la Oración, exhortaba a otros a seguir por este camino.
Allí mismo, en Londres, comenzaría a concretar su llamado a promulgar el Evangelio entre los judíos, aún antes de completar su formación misionera.
En poco tiempo fue nombrado Pastor de una congregación. Su pastorado se fundamentó en dos pilares: la Palabra de Dios y la Oración.
Se casó con Mary Groves. Ellos vieron como incorrecta la costumbre de la época, en que los feligreses pagaban por presenciar el servicio. Decidieron que no sería más de esta manera, que dependerían de Dios y del amor de los hermanos.
Jorge escribió: "Esta manera de vivir, con frecuencia ha sido el medio por el cual la gracia ha vuelto a reanimar mi enfriado corazón, y me ha restablecido en el Señor después de un tiempo de reincidencia. Porque no es tolerable ni puede uno vivir en el pecado y a la vez mantener la comunión con Díos, para conseguir de los cielos todas las necesidades de esta vida presente. A menudo, una nueva respuesta a mi oración, cuando la obtuve de esta manera, me reanimó el alma, y llenó de mucho gozo".
Al cumplir el primer año de vivir sin sueldo, ellos descubrieron que habían recibido más de lo que solían ganar recibiendo el sueldo. Jorge dijo: "No he servido a un maestro cruel, y eso es lo que me da gozo de demostrar".
Luego de dos años de un exitoso pastorado en Tigmonth, el matrimonio Müller se mudaría a Bristol donde continuarían trabajando de la misma manera.
Allí estuvieron varios años y fundaron "La Institución del Conocimiento de las Escrituras", una escuela bíblica abierta para todas las edades.

El Trabajo con los niños

En 1835, a la edad de 30 años, Jorge se sintió guiado por Dios a establecer un hogar para huérfanos.
Observando tantos niños que deambulaban en las calles con hambre, tuvo en su corazón la idea de proveerles el desayuno. Así que se reunía con grupos de pequeños callejeros a las 8 de la mañana para desayunar con ellos, luego durante un tiempo les compartía las escrituras. El punto es que desprovisto de todo sostén oficial, Jorge Müller dependía de Dios en este y todos sus proyectos. Y Dios fue fiel, pues nunca le faltó comida para compartir. Al poco tiempo de iniciado el trabajo con los niños, ya alimentaba a una treintena de ellos por día.
Müller comentaría que un día, mientras leía el Salmo 81:10: "Abre tu boca, y yo la llenaré", le vino a su mente la necesidad de abrir un orfanato. Así que de inmediato, alquiló una casa. El primer mes tenía alojado más de cincuenta niños.
Así, mes tras mes, la obra siguió creciendo, al tiempo que mayor era la dependencia de Dios.
Una vez el doctor A. T. Pierson fue huésped en su casa y cuenta que una noche el hermano Muller le llamó a orar y que su necesidad especial era que no había nada con que alimentar a los huérfanos hospedados en el orfanato.
Pierson le recordó que todo estaba cerrado, pero él insistió en que oraran. Lo hicieron, se fueron a acostar y al día siguiente tenían el alimento necesario para salir adelante.
Ellos se preguntaron cómo sucedió; la historia fue que una persona fue despertada esa noche por el Señor y motivada para que llevara alimento al orfanato para suplir las necesidades de todo un mes.
Al año y medio de inaugurado su primer orfanato, ya estaba abierto el tercero. De a un chelín o de a miles, nunca faltó pan, aunque tampoco no faltó oportunidad para que la fe de Müller no fuera probada una y otra vez.
El cólera y la viruela hicieron estragos en Europa. Esto trajo más trabajo para la obra de Müller y su esposa. A la tercer casa sucedería una cuarta, una quinta y una sexta. Los niños ya se contaban por sobre los dos mil.
Así es que muchísimos se encontraron con un hogar y con Cristo, y no faltó la oportunidad para ver la mano milagrosa de Dios
Jorge Müller, hombre sensible, y amante del pueblo judío, a la edad de 93 años, pleno de salud espiritual, fue llamado a las moradas celestiales.
Grandes testimonios se han desprendido de la vida de este hombre; por su causa miles y miles de niños fueron alimentados y otros tantos adultos llegaron a conocer a Jesús.
Jorge Müller fue padre de miles y un apasionado hombre de oración.

Oswald Chambers - Disciplinas Cristianas

Disciplinas Cristianas
Oswald Chambers
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E.Luis Carballosa - El Dictador del Futuro

El Dictador del Futuro
E.Luis Carballosa
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sábado, 12 de enero de 2013

Exodo.C.H.Mackintosh

Exodo.
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Tesoro de David. Spurgeon


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Biografia (1834-1892)
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Spurgeon _Sermones_sobre_la_Segunda_Venida

Sermones sobre la Segunda Venida.
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Spurgeon_Allan_Román_Otro_Peregrino

Otro Peregrino
Biografia de Spurgeon
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Spurgeon_Sermónes_Tabernáculo_Metropolitano_2º

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viernes, 11 de enero de 2013

El Arrepentimiento - La Doctrina Perdida del Fundamentalismo. Jim Vineyard


El Arrepentimiento
La Doctrina Perdida del Fundamentalismo
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Historia Eclesiástica.I-II-III-Eusebio de Cesarea.

Historia Eclesiástica.I-II-III.
Eusebio de Cesarea.
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Tema
La Historia de La Iglesia o Historia Eclesiástica (κκλησιαστικ στορία) es un libro escrito por Eusebio de Cesarea que cubre desde los principios de ésta hasta el año 324.

Es sobre todo una colección valiosa de hechos y documentos de los inicios de la Iglesia, recogidos con un notable sentido crítico. Su intención es apologética, ya que se propone presentar las listas de obispos de las sedes principales, los testigos de la tradición y los herejes, los castigos de Dios a los judíos, el martirio y la persecución de los primeros cristianos, seguidos por la victoria de la iglesia. La historia de la Iglesia tuvo gran éxito y fue un libro muy conocido tanto en Oriente como en Occidente. Es una fuente muy buena de las mejores que existen para conocer la antigüedad de los cristianos.

El contenido consiste en:

Libro I: introducción detallada sobre Jesucristo.
Libro II: la historia de la época apostólica, desde la caída de Jerusalén hasta Tito.
Libro III: la época después de Trajano

Eusebio de Cesarea

Eusebio de Cesarea (c. 275 - 30 de mayo de 339, probablemente en Cesarea), también conocido como Eusebius Pamphili "Eusebio, amigo de Pánfilo". Fue obispo de Cesarea y se le conoce como el padre de la historia de la Iglesia porque sus escritos están entre los primeros relatos de la historia del cristianismo primitivo. Su nombre está unido a una curiosa creencia sobre una supuesta correspondencia entre el rey de Edesa, Abgaro y Jesucristo. Eusebio había encontrado las cartas, e inclusive las copió para su Historia Ecclesiae.
La fecha y el lugar exacto de su nacimiento son inciertos y se sabe poco de su juventud. Conoció al presbítero Doroteo (presbítero) en Antioquía y, probablemente, recibió de él instrucción exegética. En 296, estando en Palestina, vio a Constantino I, que visitaba la provincia con Diocleciano. Estuvo en Cesarea cuando Agapio era obispo del lugar. Se hizo amigo de Pánfilo, con quien estudió la Biblia, con la ayuda de la Hexapla de Orígenes y de los comentarios compilados por Pánfilo, en la tentativa de escribir una versión crítica del Antiguo Testamento.

En el año 307, Pánfilo fue encarcelado, pero Eusebio continuó el proyecto que con él había comenzado. El resultado fue una apología de Orígenes, terminada por Eusebio después de la muerte de Pánfilo, que fue enviada a los mártires en las minas de Faeno, en Egipto. Parece que, después se retiró hacia Tiro y más tarde hacia Egipto, donde padeció la persecución por primera vez. La acusación de que obtuvo su libertad sacrificando a los dioses paganos parece no tener fundamento.

Se vuelve a mencionar a Eusebio como obispo de Cesarea. Sucedió a Agapio, después de 313, aunque no se sabe la fecha exacta. Se sabe poco de los primeros tiempos de su obispado. No obstante, con el inicio de la controversia del arrianismo, toma súbitamente un lugar destacado. Arrio le pidió protección. Según una carta que Eusebio escribió a Alejandro de Alejandría, es evidente que no negó refugió al presbítero exiliado. Cuando el Primer Concilio de Nicea se reunió en el 325, tuvo cierto protagonismo. No era un líder nato, ni tampoco un pensador profundo, pero como hombre bastante instruido el autor y famoso Eusebio, cayó en la gracia del emperador, y acabó por sobresalir entre los más de 300 miembros que se reunieron en el Concilio. Tomó una posición moderada en la controversia, y presentó el símbolo (credo) bautismal de Cesarea que acabó por convertirse en la base del Credo de Nicea. Al final del Concilio, Eusebio suscribió sus decretos.

La controversia arriana continuó a pesar de la realización del Concilio y Eusebio se mantuvo envuelto en la cuestión. Por ejemplo, entró en disputa con Eustaquio de Antioquía, que se oponía a la creciente aceptación de las teorías de Orígenes, y en especial porque éste había expuesto una exégesis alegórica de las escrituras, lo que interpretaba como el origen teológico del arrianismo. Eusebio, como admirador de Orígenes, fue reprendido por Eustaquio, quien le acusó de alejarse de la fe de Nicea. Eusebio respondió acusando a Eustaquio de seguir las ideas del sabelismo. Eustaquio fue acusado, condenado y depuesto en un sínodo en Antioquía. Gran parte del pueblo de Antioquía se rebeló en contra de esta decisión eclesiástica, mientras que los que estaban en contra de Eustaquio proponían que se nombrase a Eusebio como nuevo obispo. Éste por su parte, rechazó la oferta.

Después que Eustaquio fue depuesto, sus seguidores se volvieron contra Atanasio de Alejandría, un oponente mucho más peligroso. En el 334, Atanasio fue intimado a comparecer frente a un sínodo en Cesarea. Él no compareció. Al año siguiente, se convocó otro sínodo en Tiro, presidido por Eusebio. Atanasio, previendo el resultado, se dirigió a Constantinopla, donde presentó su causa al emperador. Constantino convocó a los obispos para su corte, entre los cuales estaba Eusebio. Atanasio fue condenado al exilio a finales del 335. En ese mismo sínodo, otro oponente fue atacado con éxito. Marcelo de Ancira hacía mucho que luchaba contra los eusebianos, protestando contra la rehabilitación de Arrio. Acusado de sabelianismo, fue depuesto en el 336. Constantino murió al año siguiente. Eusebio no le sobrevivió mucho tiempo. Murió (probablemente en Cesarea), en 340, o más tarde, siendo probable que haya muerto el 30 de mayo de 339.
http://es.wikipedia.org/wiki/Eusebio_de_Cesarea

2ª. Recopilación de escritos. C.H. Mackintosh.

2ª. Recopilación de escritos
de
C.H. Mackintosh.
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C.H. Mackintosh. 2ª. Recopilación de escritos.exe
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INDICE
01. TEOLOGÍA PARCIAL.- Traducido del Inglés por: B.R.C.O. - Mayo 2010.- gracia y verdad
02. NUESTRO ESTÁNDAR Y NUESTRA ESPERANZA.- Traducido del Inglés por: B.R.C.O. - Marzo 2011.-
             gracia y verdad
03. LÍMITES Y TROPIEZOS.- Traducido del Inglés por: B.R.C.O. - Abril 2011.- 05. gracia y verdad
04. LEY Y GRACIA EJEMPLIFICADAS.- Traducido del Inglés por: B.R.C.O. - Agosto 2011.- gracia y verdad
05. El nuevo nacimiento ¿En qué consiste?.- verdades preciosas
06. "DIOS POR NOSOTROS".- verdades preciosas
07. EL HOMBRE DE DIOS.- verdades preciosas
08. EL DISCÍPULO EN UN TIEMPO MALO.- verdades preciosas
09. EL SACERDOCIO CRISTIANO.- verdades preciosas
10. "PÚBLICAMENTE Y POR LAS CASAS".- verdades preciosas
11. LA CONVERSIÓN.- verdades preciosas
12. NUESTRA NORMA Y NUESTRA ESPERANZA.- verdades preciosas
13. La plena suficiencia de Cristo.- verdades preciosas
14. LA PLENITUD DE DIOS PARA VASOS VACÍOS.- verdades preciosas
15. LA MESA DEL SEÑOR.- verdades preciosas
16. NOTAS SOBRE LA REGENERACIÓN.-B.R.C.O.-Revista "VIDA CRISTIANA", Año 1956, No. 23.- gracia y   
        verdad
17. RELACIONES ENTRE CRISTIANOS.-B.R.C.O.-Revista "VIDA CRISTIANA", Año 1956, No. 19.- gracia y
        verdad
18. MOISÉS.-B.R.C.O.-Revista "VIDA CRISTIANA", Año 1956, No. 21.- gracia y verdad
19. ABRAM RESTAURADO.-B.R.C.O.-Revista "VIDA CRISTIANA", Año 1956, No. 22.-gracia y verdad
20. EL CANDELERO DE ORO.-B.R.C.O.-Revista "VIDA CRISTIANA", Año 1957, No. 27.-gracia y verdad
21. EL TRIBUNAL DE CRISTO.-B.R.C.O.-Revista "VIDA CRISTIANA", Año 1958, No. 35.-gracia y verdad
22. ADORACIÓN FALSA.-B.R.C.O.-Traducido del Inglés por: B.R.C.O. - Julio 2007.- gracia y verdad
23. La Iglesia en el Desierto.-Fuera del Campamento

Épocas en la Vida de Jesús-A.T.Robertson

Épocas en la Vida de Jesús
A.T.Robertson
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A.T. Robertson


AT Robertson era un renombrado erudito en griego del Nuevo Testamento. Su trabajo sobre la lengua griega sigue siendo consultados hoy. cuadros de la palabra en el Nuevo Testamento es su tratamiento profundo de ese libro. En el Nuevo Testamento griego, hay una gran variedad de matices pictóricos significativos implícitos en las construcciones griegas. Estos matices se han perdido en la traducción. cuadros de la palabra en el Nuevo Testamento las explica. Robertson examina las construcciones griegas de muchos pasajes del Nuevo Testamento diferentes. Se presentan los antecedentes de muchas de las palabras griegas y sus connotaciones en el griego original, con lo que arroja nueva luz sobre el significado de los pasajes. Muchos lectores han adquirido una comprensión nueva y más rica del Nuevo Testamento mediante el estudio de imágenes de palabras en el Nuevo Testamento . Y aunque no se requieren conocimientos técnicos para el estudio de este trabajo, el conocimiento de la lengua griega hace este trabajo mucho más fácil de digerir. Por lo tanto, es ideal para pastores, teólogos y estudiantes del Nuevo Testamento.

miércoles, 9 de enero de 2013

Los nueve libros de la Historia_Herodoto de Halicarnaso

Los nueve libros de la Historia
De
Herodoto de Halicarnaso
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Herodoto de Halicarnaso_Los nueve libros de la Historia.exe

Contenido
Escrita hacia el año 444 a. C. en Panhellen (colonia turia que ayudó a fundar). Historiae o Los nueve libros de historia es considerada una fuente importantísima por los historiadores por ser la primera descripción del mundo antiguo a gran escala y de las primeras en prosa griega. El primer párrafo anuncia:
Heródoto de Halicarnaso presenta aquí los resultados de su investigación para que el tiempo no abata el recuerdo de las acciones humanas y que las grandes empresas acometidas, ya sea por los griegos, ya por los bárbaros, no caigan en olvido; da también razón del conflicto que enfrentó a estos dos pueblos.
El conjunto fue dividido en nueve libros por su editor alejandrino en el siglo III o el II a. C., uno por cada musa: (Clío, Euterpe, Talía, Melpómene, Terpsícore, Erato, Polimnia, Urania y Calíope).

En ellos narra con precisión las Guerras Médicas entre Grecia y Persia a principios del s. V a. C., con especial énfasis en aspectos curiosos de los pueblos y personajes de unos y otros, al tiempo que describe la historia, etnografía y geografía de su tiempo.

Para sus obras históricas recurrió a fuentes orales y escritas. Cuando menciona las primeras, casi siempre alude a sus informadores de forma indefinida ("según los persas...", "a decir de los griegos..."; "unos dicen... otros, en cambio, sostienen..."). Del carácter parcial y poco fiable de sus fuentes era consciente el propio autor, que escribió:

«me veo en el deber de referir lo que se me cuenta, pero no a creérmelo todo a rajatabla; Esta afirmación es aplicable a la totalidad de mi obra» (VII, 151, 3).
Entre las segundas pueden hacerse tres grandes grupos: a) datos obtenidos de los poetas, que conocía bien; b) inscripciones, listas oficiales y administrativas de los distintos Estados y oráculos y, finalmente, c) informaciones de los logógrafos y la literatura de su época.

Entre los poetas cita a Homero, Museo, Bacis, Olén, Aristeas, Arquíloco, Esopo, Solón, Alceo, Safo, Laso, Simónides de Ceos, Frínico, Esquilo, Píndaro y Anacreonte.

Pese a esta inspiración poética de Heródoto, influencia quizás de su tío Paniasis, de la que asume la idea de un hombre impotente ante una divinidad que castiga sus faltas y su soberbia (hibris), se muestra a menudo crítico con dichas fuentes.

En cuanto al segundo tipo de fuentes, realiza algunas interpretaciones ingenuas de textos escritos en lenguas que desconoce, como los jeroglíficos u otras lenguas, dependiendo del testimonio no siempre fiable de los intérpretes o los personajes consultados. Por otra parte, los oráculos, con frecuencia comentados post eventum, ofrecen problemas de datación importantes.

El tercer tipo de fuentes está representado por los logógrafos, sobre todo Hecateo, y los filósofos presocráticos, algunas de cuyas ideas son citadas directa o indirectamente. En general, se inclina por obras de la literatura jonia. Como Hecateo, se muestra crítico, racionalizador o escéptico, con las tradiciones míticas.

Su metodología histórica se apoya en la verosimilitud apelando al sentido común, aplicada al análisis de tradiciones legendarias o controvertidas. Además utiliza la interpretatio graeca, helenizando costumbres y culturas extrañas de pueblos que no conoce desde dentro. Saca a veces conclusiones erróneas, por ejemplo, de la escasez de leones comparados con otros animales infiere que las leonas paren un solo cachorro y una sola vez en su vida.

Es patente, además, su ignorancia en nociones de táctica| y estrategia militar. Este poco rigor analítico se debe a que estamos aún en los albores del género histórico, pese a lo cual en la Antigüedad se le reconocía como "Padre de la Historia". sin embargo, al final en sus explicaciones de los acontecimientos humanos no está ausente la voluntad de los dioses. Será su sucesor, Tucídides, quien excluya todo aspecto religioso y busque una explicación puramente racional, basada en la relación causa efecto. Analiza los acontecimientos históricos intentando entender las causas o razones (aitiai) que los han causado, con un examen riguroso de las fuentes, más allá del mero acopio de todo tipo de tradiciones. Tucídides sustituyó el tratamiento anecdótico y cuasinovelesco del pasado por el análisis metódico del presente Mientras Heródoto titula su obra (historíe), como fruto y resultado de sus investigaciones personales in situ, Tucídides no llamará así su obra; el primero era heredero de la logografía jonia (escribe en jonio), mientras que el segundo era heredero de los sofistas, y la escuela sofística ateniense (escribe en ático).

Geografía

Reconstrucción del mapa de la ecúmene de Heródoto, circa 450 a. C.


Desde el punto de vista geográfico, Heródoto dejó constancia de una ecúmene que se extendía desde Sudán a la Europa Central y desde la India, en su límite oriental, hasta Iberia en el occidental. Durante el siglo VI a. C. el control que los cartagineses tenían de sus rutas comerciales por el Mediterráneo Occidental y el Estrecho de Gibraltar le impidió conocer fielmente esta parte del mundo y las costas atlánticas de Europa de primera mano, por lo que muchas de sus observaciones proceden de otras fuentes.








 

Herodoto


Herodoto
Historiador griego nacido en Halicarnaso poco antes de la expedición de Jerjes contra Grecia (480 a.C.). Con motivo de la revuelta en la que murió Paniasis, Herodoto hubo de abandonar su patria y dirigirse a Samos, donde pudo tener un contacto más estrecho con el mundo cultural jonio; se piensa que desde allí volvió a Halicarnaso y participó en el derrocamiento de Lígdamis (454 a.C.), hijo de Artemisia, representante de la tiranía caria que dominaba en aquella época la vida política de la colonia.
La siguiente fecha conocida con certeza de la biografía de Herodoto es la de la fundación de la colonia de Turios en el 444-443 a.C. a manos de Pericles junto a las ruinas de Síbaris. No se sabe si Herodoto formó parte de la primera expedición fundadora, pero sí que obtuvo la ciudadanía de la colonia. Algunos de sus biógrafos informan de que, entre la caída de Lígdamis y su llegada a Turios, Herodoto realizó viajes por varias ciudades griegas, en las que ofrecía lecturas de sus obras; incluso se dice que recibió diez talentos por una lectura ofrecida en Atenas, dato que hoy parece bastante improbable aunque manifiesta la buena acogida que tuvo Herodoto en la ciudad.
Su estancia en la Atenas de Pericles le permitió contemplar el gran momento político y cultural que vivía la ciudad: en Atenas, Herodoto pudo conocer a Protágoras, abanderado de la revolución de la sofística, y a Sófocles, el gran poeta trágico que tanto influiría en su obra histórica. También en la época previa a la fundación de Turios, Herodoto hizo aquellos viajes de los que nos habla en su obra: se sabe que estuvo en Egipto durante cuatro meses y que, después, fue a Fenicia y Mesopotamia. Otro de sus viajes le llevó al país de los escitas.
Todos estos viajes estuvieron inspirados por el deseo de aumentar sus conocimientos y de saciar sus ansias de saber, acicates constantes del pensamiento de Herodoto. Éste aparece a través de su obra como un hombre curioso, observador y siempre dispuesto a escuchar, cualidades que combinaba con una gran formación enciclopédica y erudita.
La parodia que realizó Aristófanes de la obra de Herodoto permite suponer que ésta era ya conocida en torno al año 425 a.C. De vuelta a su obra, los últimos acontecimientos mencionados acerca de Grecia se refieren al año 430 a.C., fecha en la que hubo de concluir su relato. Se piensa que murió en Turios ca. 420 a.C.

La obra de Herodoto

La gran obra histórica de Herodoto, múltiple y compleja, es difícil de resumir: su finalidad y sus narraciones son varias y muy diferentes entre sí, por lo que, en un primer momento, cuesta ver el principio unificador de tan diversos materiales.
Para reunirlos, Herodoto recurrió, como ya se ha dicho, a sus muchos viajes a lo largo del mundo conocido; de allí, extrajo sus fuentes de información y sus datos: unas veces, Herodoto recoge aquello que ha visto con sus propios ojos; otras, lo que le han contado; otras muchas, el resultado de sus pesquisas e indagaciones tras contrastar las tradiciones orales recibidas con los restos arqueológicos y monumentos o tras recurrir a los sacerdotes y estudiosos de los lugares visitados: así, por ejemplo, su investigación sobre el mito de Hércules le llevó hasta Fenicia.
Llama la atención ver cómo va engarzando estos elementos tan distintos entre sí y cómo, en ocasiones, los recoge aun cuando, en su opinión, no son fiables: "Mi deber es informar de todo lo que se dice, pero no estoy obligado a creerlo todo igualmente" (lib. 7, 152). En definitiva, Herodoto fue un gran narrador y un compilador experimentado de datos de índole etnográfica o geográfica, características que lo hacen afín a muchos otros logógrafos; sin embargo, ya la Antigüedad distinguió a Herodoto con el título de "padre de la historia" y un análisis más profundo de su Historia revela su novedad frente a escritores contemporáneos.
Ya desde el comienzo de la obra, que los eruditos distribuyeron con posterioridad en nueve libros (cada uno de los cuales lleva el nombre de una de las nueve Musas), el propio Herodoto anuncia que su cometido es narrar los sucesos y hazañas de los hombres y, más en concreto, la guerra entre bárbaros y griegos. El núcleo central del relato es, pues, la narración de las Guerras Médicas, aquellas que enfrentaron a Oriente con Occidente, lo que da pie a Herodoto a insertar a lo largo de su obra numerosas digresiones; éstas permitían a su público acercarse a esos países extraños y alejados, que estaban relacionados en mayor o menor medida con los persas. De esa manera, su narración no es unitaria sino que se rompe siguiendo un principio asociativo, según el cual los distintos países y regiones aparecen en el momento en que se relacionan de algún modo con los persas.
Sin embargo, si estas digresiones son especialmente frecuentes en los primeros libros de la obra, se observa que en la parte central de la misma, aquella en la que se narra el enfrentamiento entre Grecia y Persia, éstas disminuyen. Aparece, así, un relato bastante más escueto y objetivo, con un análisis e investigación mucho más detenida de los datos. Se descubre de este modo en la obra de Herodoto una gran multitud de estilos en dependencia directa con sus fuentes: para su descripción de países exóticos, Herodoto tuvo que recurrir a sus viajes y a informaciones de segunda mano, bien orales o bien escritas (como los relatos de otros logógrafos); por el contrario, para narrar la guerra, centro de su relato, Herodoto dispuso de documentos más accesibles y fiables sobre esos acontecimientos. Herodoto aúna así las dotes de un gran narrador y las de un historiador (esto es, investigador) en su intento de dilucidar la verdad a través de la maraña de sus múltiples fuentes.
A pesar del enorme éxito obtenido por Herodoto, pronto comenzaron las críticas de parte de los historiadores posteriores, que le acusaban de ser poco riguroso con los datos. Uno de sus primeros críticos fue Tucídides, quien se refiere a su método como algo efímero y válido sólo para un instante, es decir, apto únicamente para la lectura y el disfrute.
Lo cierto es que Herodoto se convirtió en una fuente inexcusable para todos los historiadores del mundo antiguo, que poco a poco fueron rectificando algunas de sus informaciones sobre países lejanos y exóticos. Con el helenismo, la obra de Herodoto adquirió una mayor relevancia gracias al carácter un tanto novelesco de algunos relatos (algo muy del gusto de la época); de hecho, el célebre estudioso alejandrino, Aristarco, realizó un comentario de sus obras. Así, la obra de Herodoto fue siempre, como se dijo, punto de referencia bien como modelo consciente o simplemente como anti-modelo.
También los romanos se rindieron ante la figura del célebre historiador, al que tildaron, como Cicerón, de "padre de la historia". Fueron muchos los historiadores romanos los que se sirvieron de él como fuente y abundan las citas sacadas de su Historia. Sin embargo, durante la Edad Media, período en que el griego se convirtió en un verdadero arcano, Herodoto dejó de leerse, aunque, de una manera indirecta gracias a los historiadores latinos, sí se conocieron algunas de las anécdotas insertas en sus relatos. Su estrella volvió a brillar gracias a los logros del humanismo: fue Lorenzo Valla el primero que se atrevió a traducir su obra al latín y ya, a comienzos del siglo XVI (en 1520) salió de las prensas de Aldo Manuzio la primera edición de su Historia, con lo que el texto original de Herodoto entró de nuevo al caudal de la erudición de los siglos siguientes.

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George Cutting


El Sr. George Cutting es bien conocido, incluso en los círculos evangélicos, como el autor de la Seguridad, Certeza y Gozo de la Salvación", pero, por desgracia, se dispone de poca información personal.

Nació en 1843 y fue llevado por su Señor en 1934 mientras vivía en Aldeburgh, Suffolk.

Además de muchos folletos y tratados evangelísticos, fue co-autor de himno 234 en el himnario de 1973.

Watchman Nee dio este testimonio de él:

"Una vez visité a Mr. George Cutting, autor de - Seguridad, Certeza y Gozo de la Salvación- el folleto famoso ... Cuando lo conocí, él dijo:" Hermano Nee, no puedo vivir sin él, y él no puede vivir sin mí ", tenía una profunda comunión con el Señor.

"Gracias a Dios, su familia de más ochenta miembros todos ellos se salvaron. Cada uno de sus hijos, nueras, nietos, nietas, sobrinos, sobrinas, bisnietos, viejo o joven, hombre o mujer, se salvaron.

"George corte creyó y se apropio del texto" Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa "toda su casa se ​​salvó...".